Llevo desde las 8 de la mañana levantada hace apenas un rato que llegué a casa (once de la noche) y me he pasado unas doce horas colgada del teléfono trabajando en dos empresas distintas (6 en cada una), con apenas media hora para comer.
Pero lo más cachondo de todo es que a pesar del cansancio y del sueño que tengo encima (porque llevaba tiempo sin madrugar todo sea dicho) tengo una bobera encima que no me aguanto ni yo y no puedo parar de reir... todo por culpa de dos compañeras estupendas que son la leche y con las que he pasado un día genial que en principio parecia de lo más tostón.
Por eso digo que parece mentira lo que puede cambiar un trabajo cuando lo haces a gusto y sobre todo con compañeros de verdad.
David Martínez — 02-06-2006 00:27:12
velice — 02-06-2006 10:47:41
hermosa — 30-08-2006 22:38:58
reso in bosnia and hercegovina — 19-04-2007 12:46:56
José Luis — 29-07-2007 23:59:16
ines — 10-12-2007 23:12:01